River Plate

FECHA 30

RIVER PLATE 1 VS INSTITUTO 0

GANAR COMO MANDA LA HISTORIA DE RIVER

   Se jugó como se debía. Se ganó como se debía. River Plate dió un paso importantísimo para su regreso a 1ra división, al vencer al que sigue siendo el puntero del campeonato. Pero este partido fue una muestra que el equipo de Almeyda tiene a los mejores jugadores de la divisional, y que si a esa jerarquía individual le suma un andamiaje colectivo, cuenta con el mayor caudal de “números ganadores”.
   Además de vivirse como una verdadera final de la B Nacional, este partido deslumbró un apasionante análisis táctico y posicional por parte de ambos conjuntos. Desde el arranque River sorprendió con una defensa de 3 defensores, cuando en la previa se intuía que jugaría con una línea de 4, siendo C. Sánchez el lateral por derecha. Ayer el oriental fue mediocampista por ese sector, tirando a la basura toda especulación sobre si esa hipotética posición iba a resultarle favorable. Otro de los batacazos tácticos fue el de Ramiro Funes Mori,  quién jugó como marcador en zona por derecha, siendo su pierna hábil la zurda. Por momento el juvenil riverplatense marcó personalmente a Lagos, mientras que J.M. Díaz realizaba lo mismo con  Paulo Dybala.
   Salvo en los 10 primeros minutos del encuentro, donde Cirigliano y Ponzio no ejercían la presión necesaria sobre Videla, Instituto de Córdoba nunca pudo zafar de ese continuo ahogo propiciado por el equipo local. Cada saque de arco era una complicación para el conjunto cordobés. Su técnico, Darío Franco, de la escuela mexicana (3 defensores y salir jugando por abajo) pudo ejercer el toque desde sus defensores a lo largo del torneo. Pero ayer, Almeyda cubrió con Trezeguet, Cavenaghi y Domínguez ese sector, por lo que el arquero Chiarini, dudaba sobre si patear fuerte o jugar el balón para el medio del campo. Cuando pateó para sus delanteros, al tener poca altura, siempre perdieron ante Maidana, F.Mori y Díaz. Cuando intentó el pase de 25 metros para Videla o Canever, ahí Ponzio, Cirigliano y también el Maestrico González, ganaron casi siempre.
   Fue un partido de ajedrez entre Franco y Almeyda. El técnico de La Gloria, intentó que Encina y Videla, manejaran la pelota para asistir en velocidad a Dybala. Aquí estuvo la respuesta de Almeyda, quien modifico su defensa en función de contrarrestar el poderío visitante. Lo que nunca pensó Franco fue que Cesar González jugara por el sector izquierda, manejando la pelota y soltando al Chori de esa función de organizador, que tanto le cuesta. Ergo, A. Domínguez se plantó de puntero derecho, donde esta vez sí jugó un buen partido. Hizo casi siempre lo que la jugada ordenaba.
   River fue un equipo con el cuchillo entre los dientes. Apretó y mordió cuado fue necesario y también jugó al futbol como su historia demanda.
   Aplausos para Almeyda, quien nuevamente apostó y ganó. Ojalá no cambie. Tiene el ancho de espada, David Trezeguet.